Aceleradoras, incubadoras… de Startups: qué son y cómo trabajan

Actualmente es muy común que los Startups utilicen distintos recursos para posicionarse en el mercado y crecer como empresa, como es el caso de las aceleradoras y las incubadoras. Estas organizaciones presentan diferencias importantes entre sí, las cuales se definirán en este artículo.

 

Las aceleradoras se pueden definir como organizaciones que permiten transformar una empresa mediana en una corporativa y de mayor capacidad, valiéndose de una amplia gama de recursos, estrategias y herramientas con el fin de lograr que la empresa cliente crezca a un ritmo acelerado en cada área importante.

 

Por otro lado, las incubadoras son organizaciones que se encargan de acelerar y sobre todo asegurar el éxito y el crecimiento del startup, bien sea un proyecto, una compañía ya formada o hasta una simple idea. Estas organizaciones se valen de distintos recursos como la capitalización, la renta de espacios físicos, networking, coaching y otros más, con el fin de garantizar un buen servicio.

 

Podemos resumir las diferencias entre aceleradoras e incubadoras como:

 

  • Las aceleradoras se enfocan especialmente en medianas empresas, mientras que las incubadoras se especializan en atender empresas pequeñas, proyectos o ideas de negocio.
  • Las aceleradoras están enfocadas principalmente a potenciar el crecimiento de la empresa en menos tiempo posible, mientras que las incubadoras se enfocan más en asegurar un buen inicio de la empresa.

 

Las incubadoras realizan un proceso de tres etapas:

 

  • Pre-incubación: En esta etapa la incubadora se encarga de definir de forma muy clara el plan de trabajo de la empresa o proyecto emprendedor.
  • Incubación: Esta es la etapa clave, donde se lleva a cabo la idea o plan de negocio determinada en la fase anterior y se monitorea el impacto que tiene en la realidad.
  • Post-incubación: Esta última etapa se encarga de dar seguimiento a todo el proyecto y también de reforzar áreas de necesidad o aprovechar de mejor forma otras más.

 

Por lo general, un startup que solicita los servicios de una aceleradora, demanda un espacio compartido, con la finalidad de que la aceleradora actúe como mentor, mostrándole de forma intensiva cómo debe hacer el trabajo y monitoreando el avance, y así crecer a un ritmo acelerado. Por otro lado, la aceleradora proporciona validación y feedback continuo en cuanto a decisiones empresariales se refiere, además de un capital inicial y la oportunidad de asistir a algún “investment round” o “demo day”.

 

El beneficio que obtiene la aceleradora varía entre el 5 y el 10% del valor de la empresa, pero con la finalidad clara de lograr que tanto estas acciones como la misma empresa crezcan de forma más rápida, lo cual sin duda le traerá aún más beneficios.

 

En definitiva, valerse de estos programas permite que un startup pueda crecer de forma exponencial en un plazo de tiempo mucho menor que si lo hiciera por su cuenta, ya que se centran en descubrir y explotar los puntos fuertes del emprendedor, además de disminuir al máximo sus debilidades, permitiendo que mejoren mucho su rendimiento.