Ratios básicos de la empresa que todo emprendedor debe conocer

Manejar cada detalle financiero de una empresa es un reto para todo emprendedor, ya que no solo se trata de realizar un análisis de los distintos ratios de la empresa, sino también de muchos otros factores como la estacionalidad, el tipo de negocio, y también el sector al que esta pertenece.

 

Cuando hablamos de ratios financieros nos referimos a todos aquellos coeficientes que proporcionan unidades de medida y comparación en el ámbito contable. Por medio de estos ratios es posible comparar dos datos financieros y determinar el estado de una empresa tomando como base su nivel más óptimo. Entre los ratios más significativos de la empresa podemos mencionar los siguientes:

 

  • Fondo de maniobra: Este ratio se encarga de llevar cuenta de los capitales con grados de exigencia inferiores y que se utiliza para financiar los elementos del activo fijo tomando en cuenta un nivel de liquidez más elevado. El resultado que arroja este ratio debe ser mayor a uno, debido a que una parte del activo corriente debe ser financiado a través de capitales permanentes.
  • Ratio de tesorería: Este ratio calcula las probabilidades de tener que enfrentarse a los pagos obligatorios a corto plazo. Este cálculo arroja un valor óptimo que varía entre 0,1 y 0,3. Si superara el valor de 0,3 entonces se puede producir demasiada liquidez en la empresa y la rentabilidad se verá afectada. Este ratio toma en cuenta solo aquellos elementos que están actualmente activos o aquellos que requieren solo la última fase del ciclo de explotación.
  • Ratio de autonomía financiera: Este ratio crea una relación entre los recursos propios netos y el total de las deudas, además de que crea un informe relacionado con la composición estructural de los recursos de financiamiento. Además, se encarga de medir la autonomía de la empresa en el ámbito financiero, y también determina cuál es el nivel de endeudamiento óptimo de la empresa.
  • Período medio de cobro: Este ratio mide la cantidad de días que se toma la empresa en cobrar a sus clientes, lo que se determina a través de la relación de cuentas por cobrar a final de cada período y las ventas que se llevaron a cabo diariamente durante el mismo período. Si el resultado muestra que el período de cobro está muy elevado, quiere decir que hay una cantidad de recursos inmovilizados que necesitan ser financiados.
  • Período medio de pago: Se utiliza para medir la cantidad de días que se tarda la empresa en pagar a sus proveedores, y se determina a través de la relación que existe entre el saldo promedio de las cuentas a pagar y las compras que se llevaron a cabo diariamente durante el mismo período.
  • Rentabilidad económica: Se usa con el fin de medir la capacidad del activo para generar beneficio, sin importar cómo esté conformada la estructura financiera de la empresa.
  • Rentabilidad financiera: Se encarga de medir el nivel de capacidad de la empresa para compensar a sus accionistas.